Empresa

¿Vale la pena que las empresas inviertan en formación?

Siempre vale la pena que las empresas inviertan en formación para sus empleados, especialmente cuando estos tienen que desempeñar funciones de atención al cliente o cuando tienen que manejar aplicaciones o usar herramientas cuyo uso dependerá de la productividad.

En el caso de la atención al cliente, y especialmente cuando hablamos de ventas, creo que a veces esa formación puede suponer un elemento diferencial, ya no únicamente con la competencia, en el caso de las tiendas físicas, entre ellas, sino incluso cuando las comparamos con el mundo digital.

Tengo claro que para poder vender algo tienes que saber qué es lo que estás vendiendo, algo tan obvio y fundamental no se cumple en sectores como la telefonía, en la que todavía encontramos personal que no tiene literalmente ni idea, o que tampoco lo disimula mucho.

No puedes decirle a un cliente que te viene a comprar un smartphone libre presentado en el año 2016, que ese modelo está descatalogado cuando solamente han pasado unos meses, y cuando además lo tienes en tienda, expuesto.

O que te digan que no lo tienen disponible, esperas al cambio de turno y resulta que realmente sí hay existencias, pero el dependiente no sabía ni siquiera dónde estaba guardado el producto.

No sé que criterios buscan para encontrar vendedores de telefonía, pero ya no se trata ni de que dispongan de formación técnica, es que incluso carecen de formación en marketing y ventas, y eso es preocupante.

La tienda física tiene un duro rival, más allá de las otras tiendas a pie de calle, de la competencia online a nivel de precios de Amazon y compañía, el auténtico enemigo puede estar en casa, y todo ello por no cuidar el detalle para que los empleados marquen la diferencia.

Precisamente en esa formación extra que pueda aportar la empresa para que los vendedores estén al nivel que exige el consumidor, es donde es necesario invertir, no es una opción, es imprescindible, la mala imagen y pérdidas en caso de no hacerlo pueden acabar con cualquier negocio.

Empresa Otros

Montar una empresa que tenga éxito

Si el arte de crear empresas fuera algo matemático, existiría una fórmula que al aplicarla haría que cualquier negocio funcione a la perfección, teniendo el éxito asegurado, y es bastante probable que esta fórmula se enseñara en las facultades, y claro, en estas circunstancias la crisis actual sería inexistente.

Precisamente en los momentos de crisis se abren algunas posibilidades que en los tiempos de  bonanza no se aprecian, son obvios, pero al mismo tiempo la mayoría de personas nos empeñamos en decir que todo va muy mal.

Ahora es el momento de los que en esos tiempos de bienestar, en lugar de derrochar, ahorraron, y en lugar de despilfarrar, gastaron lo justo… Para ellos, enhorabuena, ahora tienen a su alcance un gran abanico de opciones, y además a bajo coste, y con toda clase de posibilidades para comenzar y competir.
//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js

(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});

Para el resto, no todo está perdido, se trata de aprender a que en un futuro, cuando las cosas vuelvan a ir más o menos bien, nadie se olvide…

A lo que iba, aún así, no existe la ecuación que nos de como resultado el éxito empresarial, aunque sí proliferan últimamente especuladores a los que les ha ido bien, y que muestran como falsos profetas a los que se les llena la boca diciendo que hay que emprender, cuando ellos lo que han hecho ha sido especular, lo que por otro lado también conlleva un riesgo, pero precisamente, al no haber fórmulas, ese riesgo es importante.

Y suele ser ese riesgo que es necesario valorar antes de iniciar nada, ese riesgo que hay que dejar plasmado en cualquier plan de negocio, que por desgracia no suele reflejar lo que ocurrirá en un futuro, nunca sabemos con certeza qué ocurrirá, y si no que se lo pregunten a las grandes multinacionales, ni ellos tienen la clave.

En un plan de negocio intentamos cuantificar unas ventas, de productos o servicios, y esa valoración es una estimación subjetiva, tan subjetiva que podemos hacernos ricos o arruinarnos dependiendo de si vemos el vaso medio lleno o medio vacío, quizás es lo primero que tendríamos que hacer, intentar analizar bien la situación existente, y a la hora de plasmarlo en ese plan, ser pesimista nos dará, tal vez, unos números más acordes a la realidad.