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¿Vale la pena tener página web?

Si comienzo a escribir este post es porque me he encontrado con multitud de empresas y autónomos que no consideran como algo realmente necesario tener página web, y otros que no le ven la utilidad y que piensan que no es algo que realmente pueda conseguir mejorar los resultados, por otra parte hay quienes son bastante incrédulos y consideran que es sólo cuestión de imagen, pero nada más.

De las bondades de tener una web ya he hablado muchas veces, de esa necesidad, incluso a finales del año pasado redacté una serie de razones por las cuáles era beneficioso tener una página propia. ¿por qué necesito una página web?

El coste inicial de una página web

Quizás la mejor manera de convencer a un pequeño empresario de que vale la pena tener página web sea comentándole que la inversión en diseño web, dependiendo siempre del tipo de proyecto, no tiene porque ser excesiva, aunque sí es cierto que todo ello es cuestión de saber la magnitud de la web que queramos tener, no es lo mismo una página de una peluquería de barrio que la de una empresa que vende a todo el mundo, el coste de diseñar una u otra tampoco será el mismo, obviamente.




El mantenimiento

Una vez puesta en marcha la propia página web, otro aspecto que es necesario desmitificar es el elevado coste que suele tener mantenerla, no únicamente por lo que vale cada año renovar nombre de dominio y hosting, también por el tiempo que dediquemos a generar contenidos y compartir en redes sociales, esa parte es tarea que puede llevar directamente el mismo emprendedor, sin necesidad de contar con la ayuda de un tercero.

Por tanto podríamos decir que el coste que tendremos en nuestra web será por una parte el que tengamos que abonar por dominio y hosting, es decir el espacio, correos, etc. y por otro el de la gestión de contenidos o incluso actualizaciones, que en algunos casos podemos llevar a cabo sin tener que contratar más servicios externos.

Recuperar la inversión

Es la idea principal, que lo que te haya costado tu página web sea recuperable gracias a los clientes que te aporte esta, es ese retorno de inversión o ROI, término fundamental en publicidad y que aquí también se aplica.

El ejemplo de una tienda online que vende por todo el mundo es el más claro en este sentido, solamente hay que valorar un poco, pero hay otros supuestos en los que puede ser interesante como en restauración (posibilidad de hacer reservas), inmobiliarias, etc., sobre todo por el valor añadido que aporta la página web y que permitirá al cliente poder reservar o comprar, o simplemente pedir información.

En otros tipos de negocio o en profesionales autónomos que ofrecen servicios, la clave estará en aparecer cuando busquen el servicio que ofrecemos o producto que buscamos, especialmente en tiendas físicas que quieran dar el salto y aumentar su público, pero igualmente en esos freelance que realmente quieren aparecer cuando alguien realice la búsqueda.

Pensemos que si el ordenador ya no es el dispositivo principal con el que se conectan los usuarios a internet, y tampoco lo es para buscar información, ahora lo es el smartphone, pero ambos con el denominador común de tener a Google como principal elemento para encontrar cualquier tipo de profesional o empresa.

En otras palabras lo importante es aparecer en el lugar adecuado en el momento adecuado, conseguir eso es cuestión de esfuerzo, sí, pero una vez se alcanza ese objetivo mantenerse es más fácil de lo que pensamos, podemos decir que tener web es una inversión más a medio y largo plazo que a corto, pero aún así los resultados acaban llegando, y por supuesto que la inversión se recupera.

Contar sólo con un perfil de Facebook

Hay empresas que sólo cuentan con un perfil de Facebook o también de Twitter y que consideran que esto es suficiente con respecto a su imagen online, no consideran la oportunidad que se les brinda de poder ser los dueños reales de su propio espacio.

Nadie piensa que algún día Facebook pueda ser de pago para las empresas o que llegue a desaparecer y con él todos los perfiles, quizás es un caso extremo, pero el dueño de una página de fans de Facebook en realidad es la misma Facebook, al final si nos quieren cerrar ese perfil porque sí podrán hacerlo.

En cambio nuestra web con nuestro nombre de empresa o marca como dominio, nuestro hosting, nuestros correos profesionales hacen que nuestra empresa alcance otro nivel, y sí, probablemente es sólo cuestión de imagen, pero pensemos en todas las empresas con un tamaño grande, todas tienen su propio dominio, reflejando su imagen, con varios idiomas, y si tienen éxito será por algo.

Si tenéis dudas sobre el tipo de página web a realizar o si con lo dicho no acabáis de verlo claro, estaré encantado de resolver cualquier duda relacionada con esto.




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